28.9.08

HOME (IS) SICK

Estar homesick es una cosa, pero que tu home esté sick es una muy distinta. Así está mi casa, enfermita. YO digo que le falta una pasadita de feng shui o siquiera una bañada en agua bendita de la pila de la catedral. La semana pasada mi mini-split, como se dice vulgarmente, las dio. Las dio gacho. Echa airecito como si fuera un aerocooler y no el minisplit bello y con estilo que se supone que es. Luego ayer con la bendita lluvia -que yo pedí fresca y que decidió ser torrente- se inundó mi sala y mi tapete-azul-con-figuras-geométricas muy avant-garde quedó peor que crouton en crema de almeja. Y hoy el colmo llegó cuando quise sacar hielitos para ponerle a mi soul citric de la semana -y que compré para ver una peli en las últimas horas del domingo- y nada, no hielos, no frío no nada. Ni siquiera les diré a qué olía. El refri muy con su lucecita adentro pero de una tibieza que ya quisiera cualquier abrazo. Total: hay un complot hogareño que, sin embargo, no me tiene de malas, ni triste, ni con ganas de patear al universo. Por razones que ni siquiera podría explicar me digo que todo esto es para que yo finalmente haga esos cambios trascendentales que mi casa de infonavit ya merece.

Lo cierto es que noto a mis tarjetas de crédito preocupadas. Ahoritita justo estoy segura de haber visto a la de Sears mordiéndose las uñas.

1 comentario:

víctorhugo dijo...

ya se va el calor, no os preocupeis.
tú compra cobijas y listo.
saludos