20.4.07

LA HERENCIA VERDADERA

Roberto Arlt se quejó alguna vez de la ausencia de las madres como personajes en la literatura argentina. Esta “omisión” nos permite, por un lado, reflexionar sobre el tipo de núcleo familiar que se asoma en la novela contemporánea, y por otro, admitir que es precisamente esta ausencia lo que habrá de impactar en la vida de sus personajes. Este es el caso de dos novelas en particular: Vida y Época de Michael K. (Mondadori, 2006) de J.M. Coetzee y La autobiografía de mi madre (Lumen: 1998) de Jamaica Kincaid.

La madre de Xuela murió el día en que ella nació “y así, durante toda mi vida, no hubo nunca nada entre yo y la eternidad; a mi espalda soplaba siempre un viento negro y desolado”. De este modo inicia el relato de su vida Xuela, la protagonista de La autobiografía de mi madre, quien lejos de temer o adolecer su orfandad, crece con un claro desdén y una completa asimilación hacia aquello que define la existencia humana: el miedo. Esta novela muestra a un personaje que no le teme a nadie ni a nada, Xuela se niega todo rastro de vulnerabilidad a pesar de que su vida en “la isla que perpetuaba el dolor” es un largo camino de pérdida y derrota, siendo la ausencia de su madre la primera. La vida de Xuela denota la imposibilidad de la existencia. Jamaica Kincaid relata la naturaleza humana con una honestidad feroz.

Michael K. nació con labio leporino. Es hijo de una madre soltera. Fue entregado a una institución de educación especial donde aprendió a ser jardinero. En Vida y Época de Michael K., J.M. Coetzee nos muestra la vida de un personaje que se ve obligado a crecer sin su madre, luego a cuidarla en su vejez y llevarla en una carretilla por un territorio hostil hacia su último deseo. En esta novela J. M. Coetzee muestra su destreza para construir vidas y espacios en zozobra. K es marcado por la desolación: vive de niño la ausencia de su madre, atestigua de adulto su deterioro, vuelve una y otra vez a la condición de su nacimiento: la soledad.

Tanto K como Xuela, son hijos de la ausencia, hijos cargando el cuerpo o el fantasma materno, hijos que al nacer son arrojados a un mundo en el cual la brutalidad es la única herencia verdadera .

No hay comentarios.: