25.7.05

VISITAS

Hoy finalmente alguien vino a verme. Vinieron cuatro almas cercanas que quiero montones. Me hicieron reir. Los hice reir. Creo que hice catarsis con ellos. Ellos siempre hacen catarsis conmigo.

Es un fantástico grupo al que hemos denominado "el taller de autoayuda" no tenemos nunca ni café ni galletas, no hay necesidad de presentarse y decir soy fulanito y necesito ayuda. Nada de formalidades.

Aquí cada uno habla cuando le da su gana, de lo que le da su gana, el tiempo que le da su gana.

Una maravilla.

Luego, a ratos, nos disfrazamos de alumnos (ellos) y de maestra (yo) y, de todos modos, todo funciona igual.

Creo.

No hay comentarios.: